Antes de mi diagnóstico, ya no me acordaba de qué era la tiroides o dónde estaba. Sabía que tenía que ver con el metabolismo, pero hasta ahí.
La tiroides es una glándula, de aproxomadamente 5 centímetros, que esta enfrente y abajo del cuello, justo debajo de la «manzana de Adán». Tiene dos lóbulos unidos por un puente (istmo). Todas las células de todo nuestro cuerpo son controladas por las hormonas que secreta la tiroides. Osea que si te la quitan, todos los órganos de tu cuerpo ya no van a funcionar igual, aunque te suplementen con levotiroxina. Sino me crees pregúntale a alguien que le hayan retirado la tiroides.
La función de la tiroides es producir, almacenar y liberar hormonas tiroideas en la sangre. Estas hormonas, llamadas T3 (triyodotironina) y T4 (tiroxina), son las encargadas de decirle a cada célula de tu cuerpo a qué velocidad debe trabajar, osea metabolicamente.
Cita técnica del
«Podemos imaginar a la tiroides como el director de orquesta de tu cuerpo. Si produce demasiada hormona, el cuerpo se acelera (hipertiroidismo); si produce muy poca, todo se vuelve lento y pesado (hipotiroidismo). Lo que muchos pacientes no saben es que la producción de estas hormonas depende de una señal que viene desde el cerebro, específicamente de la hipófisis, a través de una hormona llamada TSH.»
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La TSH (Hormona Estimulante de la Tiroides) es el "jefe" que le da órdenes a la tiroides.
Si la TSH está alta, significa que tu cerebro está gritándole a la tiroides que trabaje más porque los niveles de T3 y T4 están bajos.
La frecuencia cardíaca: qué tan rápido late el corazón.
La temperatura corporal: Por eso muchas sentimos frío a pesar que el resto de gente no tenga frío.
El sistema nervioso: Afecta tu estado de ánimo, tu memoria y tu capacidad de concentración.
La digestión: Regula el tránsito intestinal, como son tus evacuaciones.
No se trata solo de bajar o subir de peso. Obvio es lo primero que todas notamos. La tiroides también influye en la importancia de conservar la glándula sana
Aquí es donde entra el corazón de esta página de internet. La tiroides no es un órgano «desechable», como el apéndice que si lo quitan y no pasa nada. Cada parte de la glándula que logramos salvar es tejido que seguirá produciendo hormonas de forma natural.
Muchas veces los síntomas son tan sutiles que los confundimos con estrés o cansancio por el trabajo. Pero si notas:
Es momento de hacer una pausa y revisar cómo está funcionando tu director de orquesta del metabolismo, la tiroides.
Cita técnica del
«En los hospitales, vemos a menudo que se opta por la cirugía total ante nódulos que podrían tratarse por mínima invasión. Mi enfoque, y la razón por la que impulsamos Salvando Tiroides, es que la cirugía debe ser el último recurso, cuando no podemos brindar algo de mínima invasión de forma segura. Al retirar la glándula, condenamos al paciente a una sustitución hormonal artificial para siempre. La tecnología actual nos permite, ser selectivos y destruir solo lo que está dañado, dejando el resto de la tiroides sin alteraciones en su función.»
Guadalupe Mendoza L.,
paciente y amiga que te entiende
Estamos aquí para ayudarte a salvar tu tiroides.
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