Hola de nuevo, soy Guadalupe Mendoza L. ¿Alguna vez has sentido que tu corazón corre una maratón mientras tú estás sentada viendo la tele? ¿O has sentido un temblor en las manos que no puedes controlar? Eso es lo que sucede cuando tienes un Nódulo Tóxico.
En el mundo de la tiroides, a este tipo de nódulos les llamamos «autónomos» porque, literalmente, se mandan solos. No escuchan las órdenes del cerebro y deciden producir hormonas como se les da la gana (en México algunas usamos otra expresión). Recuerdo platicar con personas que sentían una ansiedad inexplicable y mucha desesperación porque su cuerpo estaba «acelerado». Lo más difícil no es solo el síntoma, sino que muchas veces la única solución que nos ofrecen es «quemar» toda la tiroides con yodo o quitarla con cirugía. Algunos médicos le dicen ablación con Yodo, pero ojo, es diferente a la ablación por radiofrecuencia.
Un nódulo tóxico es un nódulo en la tiroides que ha desarrollado la capacidad de producir hormonas tiroideas (T3 y T4) de forma independiente, ignorando los frenos que le pone el cuerpo.
Cita técnica del
«El cuerpo identifica a la glándula tiroides como un objeto extraño y provoca un ataque constante. Esto genera una textura característica en la glándula que nosotros vemos por ultrasonido: se vuelve heterogénea. Lo más importante que debe saber el paciente en la Ciudad de México es que Hashimoto es la causa principal del hipotiroidismo, pero tener Hashimoto no significa necesariamente que debas operarte.»
Vivir con un nódulo tóxico es vivir en un estado de hipertiroidismo constante. Los síntomas no son sutiles y afectan drásticamente tu calidad de vida, tanto en climas calurosos como Cuernavaca como en el de la Ciudad de México.
Para ampliar la imagen da clic sobre ella.
En todas las guías científicas, el tratamiento estrella o gold standard es el Yodo radiactivo o la cirugía, pero poco a poco se ha propuesto a la ablación con radiofrecuencia como un tratamiento que gana más evidencia sobre su utilidad en casos seleccionado.
Es el tratamiento más común. El paciente toma una cápsula de yodo que destruye las células hiperactivas. Sin embargo, el yodo no siempre es selectivo; puede llegar a dañar el tejido sano circundante, llevando al paciente de un hipertiroidismo a un hipotiroidismo.
Quitar el lóbulo donde está el nódulo soluciona el problema, pero implica todos los riesgos de una cirugía mayor: anestesia general, cicatriz y posible daño a los nervios de la voz.
Para ampliar la imagen da clic sobre ella.
Aquí es donde la radiología intervencionista hace su aportación.
Cita técnica del
«La ablación por radiofrecuencia es el nuevo tratamiento descrito para un nódulo tóxico. A diferencia del yodo, la RFA solo va enfocada al nódulo tóxico. Bajo visión directa del ultrasonido, colocamos la punta del electrodo únicamente dentro del nódulo autónomo. Al aplicar calor, destruimos los receptores y las células que están produciendo el exceso de hormona. Al ‘apagar’ el nódulo, la carga hormonal en sangre baja gradualmente, el cerebro vuelve a producir TSH y el tejido tiroideo sano —que estaba dormido— se despierta y vuelve a trabajar. Es el único tratamiento que permite intentar curar el hipertiroidismo conservando la función natural de la glándula.»
Cita técnica del
«La ablación por radiofrecuencia es el nuevo tratamiento descrito para un nódulo tóxico. A diferencia del yodo, la RFA solo va enfocada al nódulo tóxico. Bajo visión directa del ultrasonido, colocamos la punta del electrodo únicamente dentro del nódulo autónomo. Al aplicar calor, destruimos los receptores y las células que están produciendo el exceso de hormona. Al ‘apagar’ el nódulo, la carga hormonal en sangre baja gradualmente, el cerebro vuelve a producir TSH y el tejido tiroideo sano —que estaba dormido— se despierta y vuelve a trabajar. Es el único tratamiento que permite intentar curar el hipertiroidismo conservando la función natural de la glándula.»
El Gammagrama Tiroideo Además del ultrasonido y el perfil tiroideo, existe un estudio clave para este diagnóstico.
Estamos aquí para ayudarte a salvar tu tiroides.
Los niveles de hormonas comienzan a normalizarse semanas después del procedimiento, siempre con la ayuda de antitiroideos por un tiempo. Nódulos muy grandes pueden necesitar 2 sesiones.
Al salvar tu tejido sano, evitas convertirte en paciente hipotiroideo.
Entras y hay la posibilidad de salir el mismo día, sin las restricciones del yodo radiactivo (como el aislamiento por radiación).
Monitoreo en tiempo real para proteger tu voz y estructuras vecinas.
«Entiendo que el Yodo radiactivo o la cirugía son los tratamientos de primer línea, pero debes saber que ya se comienza a sugerir cada vez más la ablación por radiofrecuencia, pide una segunda opinión para ver si tu nódulo es candidato. Tu glándula sana es valiosa.»
Guadalupe Mendoza L.,
paciente y amiga que te entiende
Envianos tus estudios y recibe una valoración sin costo. Solo necesitas tu ultrasonido, biopsia (si tienes), y un par de minutos para llenar el formulario.
A continuación encuentra recursos adicionales fuera de SalvandoTiroides.com que te ayudaran en tu búsqueda.